La implantación de los nuevos títulos de grado en las universidades españolas ha supuesto una labor de reflexión sobre las metodologías docentes. Según Juan Miguel Muñoz (2009) en España prevalece un modelo educativo con profesorado analógico frente a un alumnado digital. Este desfase requiere que los docentes incorporen en sus modelos de enseñanza el uso de las nuevas tecnologías de la información y de todos los recursos que Internet ofrece.
El profesor universitario deja de ser un mero transmisor de conocimientos y pasa a ser una especie de guía que orienta a los estudiantes durante su proceso de aprendizaje. El universitario del siglo XXI tiene todo el saber a su alcance, pero necesita al profesor para que le ayude a gestionar las distintas fuentes de información.
Las herramientas colaborativas que se integran en la llamada WEB 2.0, nos abren un abanico de posibilidades que se pueden aplicar en entornos educativos y, muy especialmente, en la educación universitaria. Los múltiples servicios que encontramos en la web social están en completa consonancia con el perfil de los alumnos, para quienes la red forma parte de su vida cotidiana. No se puede obviar el hecho de que estamos ante un alumnado formados en una cultura audiovisual y digital y que los docentes han de hacer uso de todos los medios a su alcance para formar a los mejores profesionales.
Fernando Santamaría, pionero en el campo de la aplicación de las herramientas de la web 2.0 en el ámbito universitario, reflexiona en su blog sobre los cambios que se están produciendo en nuestras universidades y cómo la creación de entornos de aprendizaje comunitarios favorece el proceso de aprendizaje mediante el uso de herramientas tales como el microblogging, los blogs, las wikis o las redes sociales . Servicios como Twitter, Ning, Facebook, etc. se pueden adaptar a los nuevos entornos educativos que exige el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) y, de esta forma, hacer que el profesorado se integre en la comunidad digital.
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